El papa Francisco aterrizó en Bagdad, donde comenzará un viaje de tres días a través de seis ciudades. Esta gira que emprende el Sumo Pontífice representa una enorme transcendencia política y espiritual.

Francisco es el primero que visita el país y una región de mayoría chií, quiere acercarse a las minorías cristianas de Irak y, al mismo tiempo, tender puentes con el Islam.