Este miércoles el gobierno de Chile deportó a más de cien migrantes, la mayoría de ellos venezolanos, que se encontraban en la frontera de ese país con Bolivia.

La deportación fue encabezada por el ministro de Defensa, Baldo Prokurica, quien dijo que estos ciudadanos “no respetan las normas de nuestro país, lo hacen por ingresos ilegales, sin visas”.

En días pasados las autoridades chilenas habían informado que se deportarían a aquellos extranjeros que ingresaron al territorio por vías ilegales.

También estuvo presente el ministro del Interior, Rodrigo Delgado, quien aseguró que estos procesos de deportación no son nuevos y que se han realizado en anteriores oportunidades.