El periodista venezolano y activista del partido político Voluntad Popular cumple cien días tras la rejas y se le imputan los delitos de conspiración, tráfico ilícito de armas de guerra y municiones y financiamiento al terrorismo, un hecho que ha sido repudiado por políticos, medios, periodistas y parte de la sociedad civil.

Los abogados encargados de la defensa de Carreño aseguran que las acusaciones en su contra carecen de sustento, razón por la cual exigen su liberación inmediata.

Hasta ahora han sido contantes las denuncias acerca de las condiciones en las que se encuentra recluído el periodista, a quien se le ha negado el acceso a asistencia médica para controlar una patología cardíaca que padece.