El analista político Luis Vicente León considera que “el objetivo de una sanción es presionar negociaciones para rescatar la democracia. Pero tienen que ser temporales, individuales y revertibles. Cuando se generalizan y se convierte en permanentes, además de reconocer su fracaso, terminan afectando a quienes quieren proteger”.

Así lo escribió en su cuenta en Twitter, a la par que aseguró que el 71% de los venezolanos “rechaza las sanciones generales, petroleras, financieras (no así las personales que aprueba la mayoría) pues considera que su aplicación no ha funcionado (lo que resulta obvio) y empeora inútilmente su calidad de vida”.