Un botín valorado en más de 100 mil euros fue robado del Palacio de Buckingham por uno de los sirvientes de la Reina Isabel II, quien se confesó culpable ante la justicia.

Adam Canto, de 37 años de edad, fue el ladrón que además dijo a la corte que los objetos robados, entre los que destacan medallas de honor, álbumes de fotografías firmados por el propio príncipe William y decenas de objetos más, los vendió por eBay.