Aunque no está imputado, el neurocirujano Julio Rivas, se presentó ante los tribunales argentinos esta mañana junto a su representante legal para declarar de manera espontánea.

Rivas fue quien operó a Maradona semanas atrás y, tanto su casa como su consultorio fueron allanados durante el fin de semana y las autoridades retuvieron teléfonos, documentos y computadoras del profesional de la salud.

Ya el fin de semana pasado las hijas de Maradona declararon ante este tribunal, que investigas las causas precisas de la muerte del astro y busca determinar si hubo negligencia médica.