La Organización de Naciones Unidas (ONU) fijo posición ante el proceso de deportación que Trinidad y Tobago llevó a cabo en contra de 16 niños venezolanos y condenó esta medida.

La Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos aseguró que “la condición previa para cualquier regreso que involucre a un niño es que se haya tomado una decisión independiente e imparcial, involucrando a los funcionarios de protección; y garantizando los derechos, el bienestar y el interés superior del niño”.

“Pedimos a las autoridades de Trinidad y Tobago que salvaguarden los derechos humanos de los niños refugiados y migrantes independientemente de su condición incluso garantizando el acceso al debido proceso y las garantías procesales, de conformidad con el principio de no devolución” dijo el organismo a través de un comunicado.