Desde que Manuel Merino asumió la presidencia interina en Perú no han cesado las protestas de cientos de ciudadanos que se niegan a reconocerlo como primer mandatario.

En diversas zonas de Lima los manifestantes, que en su mayoría son jóvenes, se han mantenido en la calle pese a que las autoridades han intentado acabar con las protestas usando la fuerza y disparando perdigones contra las masas.

En la capital peruana  la Plaza San Martín es el punto neurálgico de las manifestaciones, pero en al menos otras 15 ciudades también han salido a las calles porque consideran que la destitución de Vizcarra es ilegítima.