Nevada, Arizona y Pensilvania son los estados donde ahora el candidato demócrata lidera el conteo de sufragios, lo que lo acerca cada vez más a reunir los votos electorales suficientes para convertirse en el próximo presidente de los Estados Unidos.

Trump por su parte lidera Alaska y Carolina del Norte, sin embargo; necesita Pensilvania, Nevada y Georgia para poder seguir con vida y consolidar la reelección.

Ante esta situación, Trump, quien ve cada vez más lejos las posibilidades de ganar, ha insistido en acudir a la justicia por lo que considera un fraude electoral.