Álex Saab, empresario acusado de ser uno de los testaferros de Nicolás Maduro, escribió una nota al Primer Ministro de Cabo Verde,  Ulisses Correia, en la que pide que se le respeten sus derechos y se haga justicia.

Saab alega que se debe tomar en cuenta su “inmunidad diplomática” y afirma que es víctima de un proceso injusto con fines políticos. En la misiva asegura que “como miembro de Naciones Unidas, respete mi inmunidad y me permita volver a mi país”.

En la carta relata que “un oficial, que no se identificó pero hablaba un inglés perfecto, me forzó a bajar de mi avión diplomático usando una alerta roja de la INTERPOL como pretexto. Eran las 20.00 horas en Cabo Verde, las 23.00 horas en Lyon, donde se encuentra la base de la INTERPOL. Sabemos que la alerta roja no se emitió hasta el 13 de junio, por lo que básicamente fui secuestrado”.

Saab asegura que desde su detención ha perdido unos 20 kilos de peso y que se la ha “proporcionado acceso a una atención médica rudimentaria”, siendo él un paciente que sufrió de cáncer.

En la carta Saab relata que se considera “una persona normal con un pasado corriente que, gracias al trabajo duro, ha sido capaz de construir un negocio exitoso en el sector privado sin recibir beneficios gubernamentales”.