El gobierno de Venezuela denunció hoy que el Comando Sur de Estados Unidos ejecutó “un acto de provocación” mediante la incursión de un buque militar estadounidense “en aguas jurisdiccionales venezolanas”.

A través de un comunicado, la cancillería venezolana señaló que el “buque de guerra USS Pinckney (DDG-91) navegaba en nuestra Zona Contigua a una distancia de 16,1 millas náuticas de las costas venezolanas”.

“El ingreso del buque estadounidense de manera furtiva en aguas jurisdiccionales venezolanas es a todas luces violatorio del derecho marítimo internacional y sólo puede calificarse como un inexcusable acto de provocación”, agregó.

Subrayó que con el hecho ocurrido el miércoles se pretende “afectar la paz y tranquilidad de los venezolanos y venezolanas, así como de los pueblos latinoamericanos y caribeños”.

El gobierno venezolano calificó el hecho como un acto “errático e infantil que se ejecuta como resultado de la reciente visita de (presidente estadounidense) Donald Trump al precitado comando militar en Florida”.

El gobierno también calificó de “infames” las declaraciones emitidas por el Comando Sur en torno a que la incursión del USS Pinckney tenía como objeto evitar el “excesivo control” marítimo de Venezuela en el mar Caribe.

El comunicado ratificó que las instituciones venezolanas y en especial la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) “harán respetar la sagrada soberanía e integridad territorial de Venezuela a toda costa conforme con las leyes internacionales, contemplando todas las acciones que considere necesarias”.

Por su parte, el Comando Estratégico Operacional de la FANB (CEOFANB), señaló que las fuerzas militares venezolanas garantizarán junto al pueblo, el combate victorioso de la Patria en aire,  tierra y mar, contra todas las amenazas”.