Los países que conforman el Grupo de Lima rechazaron categóricamente el nombramiento de los nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) en Venezuela.

Los miembros del Grupo consideran que el nombramiento viola los principios constitucionales del país y deja a un lado “las garantías mínimas necesarias para cualquier proceso electoral y el retorno de la democracia en Venezuela”.

Esta posición fue suscrita por la mayoría de los países miembros, quienes piden la celebración de un proceso electoral verdaderamente libre, justo y con garantías.