Argentina debe impulsar reformas estructurales que incluyan un Estado más eficiente y cuentas fiscales ordenadas para afrontar de mejor manera la etapa posterior a la pandemia de COVID-19, afirmó el académico Federico Vacalebre.

El profesor de la Universidad del Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina (UCEMA) dijo en una entrevista con Xinhua que el sector público del país registró en abril pasado un déficit primario de 228.000 millones de pesos (unos 3.250 millones de dólares), producto de una alta emisión monetaria para afrontar la emergencia económica y sanitaria.

Argentina carece de financiamiento externo y, frente al freno de la actividad por la pandemia, emitió en los primeros cuatro meses del año la misma cantidad de moneda que en todo el año 2019, comparó Vacalebre.

“El reordenamiento del Estado y de las cuentas nacionales resulta inexorable ante un Estado descomunal financiado por una altísima emisión para tapar el déficit fiscal”, dijo el magíster en Economía Aplicada de la Universidad Católica Argentina (UCA).

El analista consideró que uno de los principales desafíos del país incluye “levantar el excedente monetario cuando se salga de la pandemia” y propiciar un “Estado eficiente, que gaste bien y que sea financiable”.

El nivel de actividad en Argentina puede caer este año hasta un 6,5 por ciento, dijo recientemente la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).

El académico resaltó en ese marco la importancia de lograr un “acuerdo lógico” con acreedores de la deuda externa para evitar un “default” (cesación de pagos), ya que “tener credibilidad y mantener las reglas de juego es primordial para Argentina”.

En caso de no llegarse a un entendimiento con los bonistas con los que se negocia una reestructuración de deuda en torno a 66.000 millones de dólares, Argentina enfrentará mayor inflación y un aumento en los costos de financiación, afirmó el experto.

Vacalebre también considero que una reapertura por zonas geográficas y con estrictos protocolos sanitarios es clave para que Argentina pueda superar los efectos sociales y económicos de la cuarentena.

El aislamiento tuvo resultado positivo y después de más de 80 días seguimos esperando un pico de contagios, dijo el entrevistado.

“En el 85 por ciento del país hay pocos casos, por lo que ir hacia un esquema de apertura en zonas que no tienen riesgo parecería lo más racional para evitar un colapso social y económico”, afirmó.

La nueva etapa debe hacer hincapié en protocolos sanitarios para evitar el riesgo de transmisión del virus, enfatizó el académico.

El presidente argentino, Alberto Fernández, anunció el jueves 4 de junio una extensión de la cuarentena hasta el 28 de este mes, con “aislamiento social” en la capital, Gran Buenos Aires y zonas de las provincias de Chaco, Córdoba, Río Negro y Chubut por su alta tasa de contagios, a diferencia del resto del país, que pasó a una etapa de “distanciamiento social”.

Consultado sobre los sectores que podrían ser considerados “ganadores” y “perdedores” en la etapa postpandemia, Vacalebre dijo que “no hay ganadores. Todos somos perdedores, la economía real y la especulativa”.

Sin embargo, el analista estimó que sectores vinculados a la tecnología y a los procesos digitales podrían salir airosos en tanto “puedan reconvertirse y capitalizar los cambio de paradigma”.

Argentina reportó su primer paciente de COVID-19 el 3 de marzo y confirmó hasta el miércoles 25.987 casos, de los cuales 735 fallecieron.