El embajador de Venezuela ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Samuel Moncada, recordó el martes las consecuencias de las medidas coercitivas aplicadas por Estados Unidos (EE. UU.) y llamó a las naciones que apoyan estas políticas a atacar la pandemia en lugar de los pueblos.

“Sin ninguna duda, se trata de un crimen de lesa humanidad”, dijo el diplomático en referencia a las sanciones y a su imposibilidad de adquirir alimentos y medicinas para la población.

Moncada realizó la afirmación durante su participación en un seminario online organizado por Naciones Unidas para analizar el impacto de las medidas coercitivas unilaterales en la lucha mundial contra el COVID-19.

“Exigimos a aquellos que aplican de manera ilegal estas medidas coercitivas, pongan sus intereses políticos de lado y apoyen el interés por salvar vidas, enfrentar nuestro único enemigo: la pandemia mundial del COVID-19”, exhortó.

El embajador también dejó claro que las acciones unilaterales de EE. UU. es todo lo contrario al término “cooperación y tienen impacto negativo en la vida diaria de las personas, negativos en los Derechos Humanos e impiden que los pueblos gocen de sus derechos  universales, a la vida, la alimentación y la salud.

Asimismo, lamentó que los bloqueos afecten especialmente a la población más vulnerable, con los obstáculos que tiene el Estado de acceder al sistema financiero internacional.

También, el diplomático recordó que las medidas coercitivas unilaterales han sido condenadas por el organismo multilateral y la carta fundacional.

“Las medidas coercitivas son ilegales y las Naciones Unidas las han condenado, particularmente, cuando se utilizan como un medio de coerción política en contra los países”, sostuvo.

En tiempos de pandemia, enfatizó Moncada, las sanciones “es todavía más condenable porque agrava la situación”.