A pesar de haberse decretado un toque de queda nocturno en más de 40 ciudades de los Estados Unidos, las protestas en las calles se han intensificado y ya suman unas seis noches de disturbios que terminan en episodios violentos.

Desde Filadelfia hasta Los Ángeles miles de personas se han volcado a las calles para manifestar su descontento en contra de la muerte, el maltrato y la discriminación de los ciudadanos de color en ese país.

Se estima que poco más de cuatro mil personas han sido detenidas en la manifestaciones por parte de las autoridades, quienes en medio de violentos enfrentamientos han arrestados a los manifestantes.

Por parte, el presidente Donald Trump responsabilizó a la extrema izquierda de la violencia que se ha generado en los últimos días en el país.