Altos funcionarios de Nueva York denunciaron el sábado los actos de violencia registrados durante las protestas de la ciudad por la muerte de George Floyd, luego de que unos 300 manifestantes fueran arrestados en los últimos días.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, dijo en una sesión informativa que algunos manifestantes “llegaron con una agenda de violencia e incitación”, y la ciudad no permitirá que esto suceda.

“Cualquier manifestante que intenta quitarle la humanidad a un oficial de Policía y devaluarlo solo por ser un servidor público no es mejor que los racistas que devalúan a las personas de color, y particularmente a los hombres negros, en Estados Unidos”, señaló.

El alcalde también instó a la Policía a no llevar a cabo acciones agresivas contra los manifestantes pacíficos.

El gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, dijo en la sesión informativa del sábado que apoya a los manifestantes, pero que la violencia “nunca es la respuesta”.

La violencia es “contraproducente”, dijo, porque “oscurece la rectitud del mensaje y la misión”.

Mientras tanto, Cuomo dijo que ha acordado con De Blasio iniciar una investigación independiente sobre los enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes el viernes, que será dirigida por la fiscal general del estado, Tish James.

Desde el jueves, miles de neoyorquinos han salido a la calle para expresar su indignación por la brutalidad policial y el racismo en el país, que consideran factores claves la muerte de Floyd el lunes en Minneapolis.