“El G4 ya perdió toda legitimidad, por eso es la hora de la renovación de la oposición. Yo preferiría un G-Todos donde nos respetemos con nuestras visiones y en nuestras diferencias; donde prive la pluralidad, la diversidad y no en lo que decidan cuatro partidos”, dijo Henri Falcón en una entrevista con el periodista Vladimir Villegas en su programa Vladimir a la 1.

El ex gobernador de Lara consideró que políticamente se mantienen dos sectores extremistas que están enfrascados en sus fantasías y que no ven los verdaderos problemas de la población. Se refirió por un lado a un gobierno irresponsable, populista, mentiroso; y por otro lado, un sector de la oposición que no deja de persistir en actos irracionales que profundizan la desesperanza del pueblo llano.

Falcón considera que Venezuela atraviesa una crisis que se profundiza cada vez que se generan expectativas que al final solo dejan frustraciones, porque el extremismo se empeña en repetir una agenda de errores, la misma que han aplicado los últimos siete años.

Continúo analizando las posiciones políticas extremas, diciendo que “la aventura del 30 de abril, luego invocación del TIAR, los llamados a invasiones militares, cartas al Comando Sur y la solicitud de sanciones económicas que han agravado la crisis”.

Para el Presidente de Avanzada Progresista hay un sector del extremismo que han sido tan reiterativos en el error que ahora hacen daño como Leopoldo López y Julio Borges, además de considerar que Guaidó pudo ser un instrumento con una gran fortaleza para llenar ese vacío en las grandes expectativas de los venezolanos, pero está supeditado a los dictámenes de López y Borges.

“Nadie niega que estamos frente al peor gobierno que ha conocido la historia de Venezuela: El Gobierno de Nicolás Maduro, incapaz, ineptos e irresponsables como son pero, lamentablemente todos los errores que comete el extremismo venezolano lo que hacen es atornillarlos en el poder”.

Con respecto a la denominada “Operación Gedeón”, Falcón dijo que “el supuesto contrato para que una empresa privada intervenga y además adelante operaciones militares en el país, un contrato que pulveriza la Constitución”