Cuando se atraviesa una pandemia en unas 184 naciones y la expectativas es porque la situación de una infestación ‘endemica’ se sostenga por al menos año y medio; es decir para finales del 2021 es cuando posiblemente una gran parte de la población adquiera inmunización por exposición o atraves de alguna vacuna. ¿Estamos preparados? Se pregunta el Analista Político y Consultor Electoral Anibal Sanchez

“A muchos les sorprendió que el presidente o diputados traigan el tema electoral a colación, en medio de una pandemia, dejando claro que su atención es prioritaria; pero si en el país en medio de la crisis generalizada, era necesario conseguir el mecanismo para lograr la gobernabilidad, esta situación no ha cambiado”.

En este contexto la coronavirosis pasa a ser una realidad y plantea un reto para los entes electorales.  Lo que significa en el caso venezolano cuando aún se deconoce el mecanismo a utilizar una vez se perdió el 95% de la Infraestructura Electoral producto de un incendio en los almacnes del CNE; donde no se tenía certeza sobre el nombramiento de las nuevas autoridades rectorales; surge la situación de hacerlas bajo un escenario endémico.

Lo que obliga incluir más actividades y tiempos en los cronogramas electorales. A la fecha lo único viable es la postergación, pero esta situación es insostenible en el tiempo en un futuro debemos adaptarnos y adecuarnos a la realidad de un escenario endémico.

Con anterioridad ante el problema del voto del exterior y en la búsqueda de mayor cobertura del Registro Electoral había realizado la propuesta y estudiado mecanismos de registro o votación a distancia con la utilización del I-Voting o el BlockChain. Ahora la votación a distancia aún con sus limitaciones es una alternativa en medio del aislamineto o distanciamiento social.

El nivel de credibilidad ha sido la principal debilidad y esto se centra en la verificación de identidad remota con métodos viables ‘como son los datos biométricos’ si esto es subsanado pudiéramos estar dando un paso tambien para garantizar el control de las movilizaciones y operaciones administrativas en un escenario de control social por causas de salud.

En esta situación debemos ser realistas no se cuenta con la capacidades y recursos para este tipo de desarrollo; y los cambios que se puedan lograr en los mecanismos de votación pudieran no significar un avance; sobre todo cuando queremos procesos más trasparentes o competitivos.

¿Que significa esto? Lo más probable es que los procesos se realicen de forma Directa y Presencial incluso en algunos casos aún bajo mecanismos netamente manuales. Por lo que nuestras sugerencias más allá de brindar confianza debe garantizar la seguridad al elector.

Esto pudiera iniciar por la identificación de los nodos o etapas donde se pudiera producir el contagio y al mismo tiempo realizar propuestas. “Unas de las primeras acciones a realizar y que correspondía el primer trimestre es la selección del Servicio Electoral” esta operación es electrónica y la notificación puede ser digital, la exposición es de los representantes de partidos que asisten al sorteo y auditoría “los cuales deben ser protegidos con equipos de barrera”.

De forma general las Acciones pueden ser agrupadas en grandes tareas, una vez convocadas la presión está sobre el tema de la Actualización del Registro Electoral la parte de consulta se puede manejar a distancia pero en caso de Inclusion o Actualización la verificación de la identidad requiere interacción fisica o intercambio de documentos; lo que se podría limitar con lectores ópticos a distancia hasta cercana minima a los dos metros; reduciendo al mínimo el contacto y siempre bajo protección del personal, más un protocolo de higiene de los instrumentos.

El mismo mecanismo se puede emplear al momento de hacer la validación de representates, funcionarios miembros o testigos; incluso al momento de hacer postulaciones de candidatos y de ser necesario la validación de militantes de partidos.

Entre las primeras operaciones de campo está el catastro de los centros de votación; los cuales en su mayoría son colegios los cuales a esta altura de la Pandemia están cerrados pero aperturaran a su momento. Y al momento de hacer la inspección no solo se debe revisar la infraestructura física hay que incluir la posibilidad de aplicar los mecanismos de prevención, espacios ventilados que permitan el distanciamiento, el lavado de las manos de los asistentes así como la desinfección constante del espacio.

La Desinfección de locales y del material electoral Existe en la actualidad mecanismos de descontaminación de espacios públicos que llevan a cabo brigadas de Defensa Civil o Alcaldias pero en un escenario futuro esto debe ser materia de todos; sobre todos en lugares donde hay tanta exposición o circulación. Los kits o cotillones electorales en un futuro deben incluir sustancias de desinfección (Cloro, Gel, Alcohol) asi como los medios de protección para el personal.

El uso del voto electrónico pudiera reducir los tiempos en el ambiente, facilitar el tema de desinfección e incluso reduce el contacto con las superficies, usted se imagina desinfectar una boleta o trajeron, o el instrumento que utilice para marcar y firmar cuadernos.

La parte de entrenamiento de miembros y testigos puede ser de forma remota esto inicia desde la búsqueda y contacto hasta llegar a la fase de acreditación; en cuanto al
material electrónico aquí tanto el CNE como los partidos, tienen buenas experiencias.

Son muchos los ejemos que pudieramos desarrollar, pero es necesario definir un protocolo de operación una vez definido el Sistema Electoral por lo que contar con un personal capacitado capaz de manejar el tema Técnico, Jurídico, Operacional y de Salud es importante para poder brindar la máxima seguridad integral al elector sin detrimento de las garantías de seguridad en la votación.

Por Aníbal Sánchez