Un hospital provisional cesó hoy miércoles sus operaciones en Wuhan, capital de la provincia central china de Hubei, ante la mejora de la situación epidémica de la neumonía COVID-19 en la ciudad.

El Hospital Leishenshan (Montaña del Dios del Trueno) fue construido en 10 días para atender a los pacientes de la enfermedad. Los últimos pacientes que recibían atención allí fueron trasladados el martes a hospitales corrientes.

El cierre de la instalación constituye un acontecimiento histórico en la batalla de Wuhan contra la epidemia, lo que indica que la gestión de la COVID-19 ha regresado “a la vía normal” en la ciudad, dijo Jiao Yahui, funcionaria de la Comisión Nacional de Salud.

En la ceremonia de clausura, médicos y enfermeras agitaron banderas y escribieron sus nombres en las prendas de sus colegas para guardarlas como recuerdos.

Según las autoridades, Leishenshan no será desmantelado inmediatamente y se mantendrá por un tiempo.

“Esperamos que el hospital nunca tenga que reiniciar operaciones”, dijo un funcionario local entre aplausos del público.