Guayaquil es la ciudad que más ha sido golpeada en Ecuador por el coronavirus, sus morgues están colapsadas y algunos cadáveres son abandonados en las calles.

Las autoridades sanitarias no tiene la capacidad para enfrentar la pandemia que cada día acaba con la vida de más ciudadanos. La Asociación de Cartoneros donó recientemente a la ciudad unos mil ataúdes de cartón para dar sepultura a los fallecidos.

Una urna en Guayaquil puede llegar a costar unos 400 dólares americanos. Trabajadores del sector dicen que están experimentando una sobre demanda y que no tienen la capacidad de responder a todas las solicitudes que día a día se multiplican.

De momento la ciudad está militarizada, en cuarentena y se ha declarado estado de excepción, esto como parte de las medidas que buscan frenar el avance de la pandemia.