Como un “curioso acto” fue catalogada la entrega de Cliver Alcalá a las autoridades estadounidenses por parte de Nicolás Maduro, quien dirigió una carta a los líderes del mundo para denunciar los “graves acontecimientos que se producen contra la paz y estabilidad de Venezuela” y que, a su juicio, son orquestados desde Washington.

En la misiva Maduro asegura que Alcalá viajó en un vuelo VIP hacía el país norteamericano, “lo que demuestra que en realidad todo ese montaje se trata del rescate de alguien a quien consideran un agente estadounidense”, reza el comunicado.

Con respecto a la pandemia de Covid-19 que en Venezuela ha cobrado la vida de 3 personas hasta el momento, Maduro catalogó las acciones que ha emprendido como exitosas “al haber logrado detener la curva de contagios, habiendo reforzado las previsiones sanitarias y manteniendo a la población en una cuarentena masiva, con un número bajo de casos positivos y fallecidos”.

Denunció que Estados Unidos haga caso omiso los llamados de organismos internacionales a levantar las sanciones, al menos durante la crisis en materia de salud que ha generado el avance del coronavirus.

“El gobierno de Estados Unidos, en lugar de enfocarse a las políticas de cooperación mundial en materia de salud y prevención, ha incrementado las medidas coercitivas unilaterales, ha rechazado las solicitudes de la comunidad internacional para que se levanten o flexibilicen las ilegales sanciones que impiden a Venezuela acceder a medicamentos, equipos médicos y alimentos”, dice el comunicado.