En medio de una desolada Plaza de San Pedro, el Papa Francisco concedió la bendición “Urbe et Orbi” a la ciudad de Roma y al mundo entero que se ve afectado por la pandemia del Covid-19.

La aparición del Papa fue catalogada por el Vaticano como una oración extraordinaria para elevar plegarias ante las miles de muertes que ha dejado el coronavirus a su paso.

El Papa Francisco como una “espesa oscuridad” la atmósfera que se ha apoderado de las calles en diversas ciudades del mundo luego que de que varios países dictaran cuarentena obligatoria, como medida para frenar el avance del mortal virus.

Francisco reconoció la ardua labor de los profesionales de la salud en el mundo entero que a diario atienden a miles de personas infectadas por el Covid-19.

La inusual bendición “Urbi et Orbi” que otorgó el Papa hoy, suele hacerse únicamente dos veces al año según la tradición, una es el domingo de pascua y la otra son los 25 de diciembre.