Los temores por la propagación del COVID-19 han generado en el ámbito financiero una velocidad de caída de los mercados globales sin precedentes, y aunque aún no se mide el alcance económico de la pandemia, existe el riesgo de recesión global, explicó el economista argentino, Gustavo Neffa.

El director de la firma de análisis financiero Research for Trader y profesor universitario indicó que, aunque una eventual recesión “no es el escenario más probable”, la extensión de las medidas de paralización con el propósito de frenar al coronavirus dejará serias secuelas económicas a nivel mundial.

“Cuanto más sea el impacto sobre el consumo de bienes y servicios, el crecimiento económico global estará más cerca del 1 por ciento o incluso por debajo, eso implicaría un riesgo importante de recesión”, apuntó el profesor de Economía de la Universidad de Buenos Aires.

Si el crecimiento mundial se basa en un 2 por ciento, “el mundo puede esquivar una recesión”, apuntó Neffa, al referirse a la eficacia que puedan tener las medidas tomadas por los diversos países y sus respectivos bancos centrales para mitigar la propagación del virus.

Para el economista, la pandemia se produce en un contexto mundial en el que el sector financiero se ha extendido ampliamente, “y la capitalización bursátil ha tocado máximos históricos en relación con el Producto Interno Bruto (PIB)” .

“Los actores financieros se habían apalancado mucho, ya no tanto en la especulación de las propiedades sino en las acciones, y un ajuste o corrección de precios como el visto la semana pasada con el derrumbe de los mercados globales, era de esperar”, añadió.

El pasado 23 de marzo, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, dijo que desde el inicio de la crisis, los inversionistas ya han retirado 83.000 millones de dólares de los mercados emergentes, “la mayor salida de capitales jamás registrada”.