La alfombra monumental más grande del mundo, con 3.000 metros cuadrados y elaborada con maíz, serrín, ramas de pino y hojas de maíz, entre otros materiales, fue inaugurada en el emblemático Zócalo de Ciudad de México.

Una pieza de arte que viene de la tradición del municipio de Uriangato, en el central estado de Guanajuato, donde desde hace más de 50 años realizan este tipo de actividades los cuales tienen un significado social muy importante, dando a conocer mediante el arte, el fortalecimiento de los valores en las familias, jóvenes y niños, recordando las raíces e identidad, además de la promoción turística para Guanajuato.

Cristina Pineda, la encargada del diseño, buscó sumar esta alfombra a la ideología de Xico “la generación de un cambio positivo a través del arte y la cultura en voz de “Xico”, un perro xoloitzcuintle que hace alusión al origen de la palabra México y muestra las raíces de la cultura convirtiéndose, en un símbolo de identidad nacional para las actuales y nuevas generaciones. Para su instalación, se contó con la participación de 30 alfombreros de Uriangato junto a 300 voluntarios e integrantes de la Asociación Scouts de México A.C. quienes trabajaron en la confección de la misma. Siguiendo en Uriangato la tradición de elaborar tapetes y alfombras de aserrín y flores que se tiene desde hace más de medio siglo.