El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ofreció un discurso hoy a las afueras del Congreso y exigió a los diputados que aprueben los recursos para impulsar la Ley Antipandillas.

Inmediatamente después, un fuerte dispositivo de seguridad integrado por militares y policías ingresó al Congreso y tomó las instalaciones. Esta situación generó alarma en la oposición y ha generado diversas reacciones de los políticos de ese país.

El financiamiento de esta ley propuesta por el Ejecutivo salvadoreño asciende a 109 millones de dólares. La oposición acusa a Bukele de dar un golpe de Estado.