Las tensas relaciones y diferencias entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quedaron en evidencia en el discurso del Estado de la Unión en el Congreso.

Todo comenzó con la llegada del Primer Mandatario norteamericano, quien dejó con la mano extendida a Pelosi y en un gesto de descortesía no la saludó. Desde ese momento se dedicó a pronunciar su discurso donde resaltó los logros, que a su criterio ha alcanzado su gobierno.

Pareciera que a Pelosi este gesto no le gustó del todo y esperó pacientemente por su venganza. Cuando Trump dejó de hablar, y al tiempo que le aplaudían sus partidarios, la Presidenta de la Cámara de Representantes rompió el discurso de Trump frente a las cámaras de televisión.