Hoy se cumplen dos años del asesinato del piloto venezolano Oscar Pérez, quien perdió la vida junto a un grupo de compañeros en un oscuro episodio de violencia dirigido por el Estado Venezolano y que se recuerda como la Masacre del Junquito.

Minutos antes de ser masacrado circularon por redes sociales videos en los que el mismo Oscar Pérez, al verse rodeado por sus atacantes, imploraba por su vida y aseguraba que se rendía. Nada de esto fue motivo para cesar el ataque que cegó la vida del piloto venezolano.

Luego de su asesinato han sido varios los dirigentes políticos de la oposición que ha condenado esta acción del Estado, incluso Luisa Ortega Díaz, fiscal venezolana en el exilio, llevó a la Corte Penal Internacional una denuncia en contra de Nicolás Maduro por crímenes de lesa humanidad.

Oscar Pérez saltó a la palestra pública cuando secuestró un helicóptero del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) y sobrevoló el Tribunal Supremo de Justica, dejando caer artefactos explosivos. Desde ese entonces Pérez, que invocaba el artículo 350 de la Constitución con el fin de sacar a Maduro del poder, se convirtió en uno de los hombres más buscados por el chavismo.

Después de mantenerse en la clandestinidad y constantemente viralizando mensajes en las redes sociales, un 15 de enero del año 2018 el país se estremeció cuando conoció la noticia de que Pérez fue acorralado en El Junquito – Caracas y, en medio de un violento enfrentamiento, fue masacrado junto a Daniel Soto Torres, Abraham Lugo Ramos, Jairo Lugo Ramos, Abraham Israel Agostini, José Díaz Pimentel y Lisbeth Andreína Ramírez Montilla.

Hoy reposan en los tribunales de La Haya sendos informes con más de 400 fotografías que denuncian al Estado Venezolano por este asesinato, una denuncia a la que sumaron varios países de región y la Organización de Estados Americanos (OEA).