La senadora Cristina Fernández de Kirchner, que el próximo 10 de diciembre jurará como vicepresidente de Argentina, denunció ser víctima de una persecución judicial impulsada por Mauricio Macri.

Las declaraciones las ofreció hoy en el marco de su comparecencia en el primer juicio por presunta corrupción en la obra pública en la provincia de Santa Cruz, que tiene al empresario Lázaro Báez y a ella como principales acusados.

Fernández de Kirchner aseguró que la causa por la que está siendo acusada “fue un plan ordenado del gobierno saliente” y destacó que “el plan fue ideado para una feroz persecución para quien fuera dos veces presidenta de la República. Primero, multiplicidad de procesamientos. Soy jefa de cuatro asociaciones ilícitas, la verdad que no se como tuve tiempo para gobernar porque me la pasaba haciendo asociaciones ilícitas”.

Durante su intervención agregó que todo este proceso judicial es “un escándalo, una vergüenza, presionando jueces y fiscales, con reuniones públicas que después se publicaban. Yo que estoy acusada de ser jefa de una asociación ilícita, es decir de ser jefa de una banda, me llama la atención que jueces tan sensibles no hayan acusado ello”.

Fernández de Kirchner habló por más de tres horas y aseguró que “la historia me absolvió y me absolverá”.