Humberto Calderón Berti, exembajador de Venezuela en Colombia, recientemente destituido por Juan Guaidó, admitió que hubo mal manejo de los recursos económicos que se destinaron a atender a los militares exiliados en Colombia.

Berti aseguró que no sabe de dónde salieron esos recursos ni de cuánto dinero se trataba, a la par que informó, haber recibido pruebas de parte de las autoridades colombianas de las irregularidades que se estaban cometiendo y de actividades de prostitución y alcohol.

Por estos motivos Berti mandó hacer una auditoría, de la cual estaban al tanto en Caracas los dirigentes de Voluntad Popular, sobre todo, Leopoldo López.

Según declaraciones de Berti hubo 1.200 militares activos venezolanos que llegaron a Colombia y fueron atendidos junto con sus familiares, sin embrago; hubo otro grupo de más de 140 efectivos que no corrió con la misma suerte.

Con respecto a su relación con Juan Guaidó, Berti aseguró que hace meses que no existe.