Albertina Martínez Burgos (38), fotoperiodista y trabajadora del canal de televisión Mega, fue hallada muerta en su departamento en Chile con señales de haber recibido golpes y puñaladas.

Al conocerse la noticia trascendió que Martínez Burgos llevaba registro fotográfico de los enfrentamientos entre manifestantes y Carabineros, información que fue desmentida posteriormente por familiares y amigos.

El Ministerio Público chileno abrió una investigación para dar con los responsables del asesinato, a la par que familiares y el movimiento feminista “Ni Una Menos”, denunciaron que la computadora y la cámara de Martínez Burgos habían desaparecido.