El 3 mayo de 2007, durante una vacaciones con su familia, la niña de origen británico desaparece sin dejar rastro. El hecho ocurrió en el Algarve portugués del 5to piso del complejo turístico Ocean Club de Praia da Luz, mientras dormía con su dos hermanos pequeños.

Sus padres cenaban con unos amigos cerca de la habitación. Y según cuentan, ellos se estaban turnando para ir a verlos cada 20 minutos, cuando en uno de los turnos la madre regresó gritando “Se la han llevado”.

Desde entonces, no se ha sabido nada de la niña, sin embargo los misterios en torno a su desaparición no han parado, han salido miles de sospechosos que al final terminan descartando por falta de evidencias, además de llamadas y pistas falsas situándola que la han visto en  Portugal, Marruecos, Malta, Argentina… Pero nada concluyente.
Demasiadas interrogantes han salido, por lo que se ha convertido en uno de los casos con más misterios y más conocido.

Después de más de 14 meses de búsqueda, el 21 de julio de 2008 la fiscalía portuguesa archiva el caso y desestima la posibilidad de realizar nuevas investigaciones o abrir un juicio al “no haberse encontrado pruebas que relacionen a los sospechosos del caso”.