La renuncia de Evo Morales fue recibida con beneplácito por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien además felicitó a los militares de ese país.

Trump aseguró que los acontecimientos que se están generando en Bolivia deberían ser seguidos con sumo cuidado por Nicolás Maduro en Venezuela y Daniel Ortega en Nicaragua, a la par que destacó que cada vez se está más cerca de un hemisferio occidental libre y democrático.

La Casa Blanca emitió un comunicado en el que destacó que “…después de casi 14 años y su reciente intento de saltar la constitución boliviana y la voluntad del pueblo, la salida de Morales preserva la democracia y allana el camino para que el pueblo boliviano haga oír su voz…”