Así se vieron las calles de Buenos Aires durante la primera noche del decreto presidencial que prohíbe la circulación por la ciudad entre las 8 de la noche y las 6 de la mañana del día siguiente.


Esta medida anunciada por el presidente argentino, Alberto Fernández, desató una ola de protestas de parte de la sociedad civil y partidos políticos de oposición que califican el decreto como autoritario.

Las clases presenciales fueron suspendidas, las actividades del ya golpeado sector gastronómico reducidas y las se prohibieron las reuniones sociales.