Rompiendo las normas de protocolo contra el coronavirus, se reunieron cerca de 10 personas en la casa de McKennie en Turìn – Italia siendo una de las “zonas rojas” de dicho país. Según La Gazzetta dello Sport. El organismo policial fue alertado por los vecinos cercanos, los mismos irrumpieron en la fiesta forzando la entrada y desmantelaron la reunión. El hecho tomó gran relevancia en Italia, repudiando sus acciones. Entre las diez personas, se encontraban los futbolistas Paulo Dybala y Arthur.